Sudamérica compro

A mediados de los años 70 en San Francisco California fue foco de un crecimiento considerable en los deportes de tabla, fue tan exagerada esta evolución del deporte que una ciudad entera se vio afectada de múltiples formas, como negativas y también positivas. Podemos comparar el surf, el skate hasta el snowboard para California como el Futbol para Brasil o el rugby para Australia, deportes que resultan tan influyentes que crean estilos de vida. Estilos de vida que pueden hasta comercializarse de cualquier forma. Justamente es ese mi tema principal, es: El cómo el estado de California (específicamente en San francisco, san diego y otros) ha logrado ser tan influyente para el mundo entero a partir de la cultura de las tablas.

Existe un hito muy importante en la cultura de las tablas en California, en los años 70 el deporte tiene un giro drástico en el estilo de realizarlo. Antes el deporte era similar al patinaje artístico y el vuelco lo llevó tener un estilo más urbano, de pandillas y así fue exactamente como las pandillas de vincularon directamente con el surf y la patineta. En breves palabras los deportes de tabla en california en los años 70 era mal visto, era de pandilleros y delincuentes, a esto hay que agregar que el deporte gracias a la geografía del sector se iba popularizando cada vez más, absorbiendo más gente a este estilo de vida.

Solo fue creciendo esta popularidad por los deporte de tablas profesionalizándose cada vez más y gracias al emprendimiento constante que tiene el estado de california sumado con el fanatismo por la tablas empezaron a surgir infinidades de marcas de tablas, ruedas y toda la parafernalia que se usan en estos deportes, además de una extensa línea de accesorias y forma de vestimentas. O sea se creó un mercado enorme y que vende millones de dólares al año y de esto aparece un estereotipo, una forma de vida y un mercado enorme. Al pasar el tiempo la definición de los deportes de tabla fue un equivalente a un deporte de personas rudas, con síntomas de locura y adictos a la adrenalina y al momento de exportar esta idea de deporte fue siendo sometida a cambios y variaciones en la forma de practicarlo y como se vive este deporte, de esta forma la globalización pasa a ser un fenómeno asombroso con los deportes.

Estamos en un mundo en donde las patinetas y las tablas que todo lo que sabemos se lo debemos a el estado de California siendo tan influyente que vemos al estado de California como la cuna y su idea se exporta teniendo una multiculturalidad inconsciente en miles de ciudades por el mundo llegando a crear hasta un tipo de “tribu urbana” yo lo llamo “el rider” o sea, el corredor que sería un parecido a el patinador o el surfista este tipo de persona converge en gustos, uso de espacios públicos, paisajes, ropa, etc. Esto nos da un resultado tangible ya que existen necesidades para tener ese estilo de vida, un ejemplo a lo mencionado es la cantidad de skatepark que tiene la el estado de California llegando a un total de 145 intervenciones urbanas que promueven y obsequian un espacio para recreación del estilo de los “rider” a esto se le suma a una inimaginable suma de lugares con olas aptas para el surf generando cambios significantes en la ciudades. Ya en la actualidad los deportes de tablas está consolidado con un estilo de vida abriendo puertas a nuevos medios de trasporte, nuevos espacio donde habitar y nuevos negocios.

Menciono el medio de trasporte porque creo que si una sociedad está condicionada a una influencia por décadas, se genera una tendencia, habilidad y una tradición. En San Francisco la mayoría de los niños sabe patinar por lo tanto existe un gran número de personas .que se trasladan en locomoción publica y con tablas teniendo un medio de trasporte trasportable a su vez.

En San Francisco también pasa un fenómeno de conectividad con lo demás de california, esta ciudad tiene una similar geográfica que Chiloé, es un islote al norte de Richtmond separada y aislada por el océano pacifico, para mejorar la conectividad se creó el famoso Golden Gates Bridge, aun así la aislación espacial produce un efecto en las personas que les da un sentido de localidad mayor, o sea, son expuesto en menor grado al mundo entero, teniendo una menor influencia por la globalización  y conservando mejor esa imagen autentica y es exactamente esa imagen la que se exporta vendiéndola por todo el mundo. Sudamérica a comprado, es posible ver en nuestras ciudades este tipo de habitante, con todos los gustos estereotipados, con los mismos accesorios y gustos. Son totalmente una creación de la sociedad norteamericana que está arraigándose cada vez más en todas las ciudades del cono sur de américa. Y como todo estilo de vida, existen movimientos sociales importantes un ejemplo puede ser la prohibición de el “speed board” o patinaje en velocidad en Córdoba Argentina o marchas en Antofagasta por un espacio legal para los patinadores, también puede ser horas de trabajo modificables exclusivamente por marejadas en Hawái. Son distintas ciudades con distintas formas de formas de resolución de la influencia de la vida de deportes de tabla. Otra forma de verlo es el monopolio y el capitalismo del el mercado que abre este mundo, es infinitamente rica teniendo marcas de tradición como por ejemplo Vans que son las primeras zapatillas para patinar, hoy en día Vans es una marca pionera en zapatillas y accesorios.

Para concluir dejo una idea en el aire, creo que de a poco nos acercamos a una pérdida total de la identidad ciudadana, ¿Cuál es el motivo? Es que atracciones que nos pueden dar el marcado norte americano que se impone en nuestras ciudades influye de tal manera que las personadas tienden a prácticas importadas de EE.UU teniendo como el consumismo en su principal actividad, de esta forma caemos en lo que yo llamo “Agreengarse” otra forma de colonización, esta vez es más inconsciente.

Museo de las tablas

http://www.skatehousemedia.com/01/02/2014/skatesgiving-skatopia

El Mercado de los deportes de tabla es inmenso. Esta en un punto en donde todo el mundo se puede ver afectado por este estilo de vida y mercado que nos ofrecen los pioneros de estos de portes.
Este es un ejemplo de lo que a llegado a ser California respecto a las tablas y su amplio mercado.

http://www.skatehousemedia.com/01/02/2014/skatesgiving-skatopia

Unidad uno

¿Por qué queremos vivir en la ciudad? ¿A quién le pertenece la ciudad?

 

 

            El deseo es una fuerte inclinación a la voluntad del momento, la sociedad se ha visto afectada por deseos personales como grupales. Sin embargo cuando un deseo es trasferido a otra persona su magnitud y su producto son de mayor relevancia. Es por esta misma razón que gran mayoría de los seres vivos trabajan en equipo de esta forma lograran objetivos de mayor envergadura, al igual que abejas con un panal rico en miel. Los panales serán una metáfora de ciudad y la miel de su recurso más rico de esta urbe. En general las ciudades son emplazadas en un sector de conveniencia para el grupo de personas que aspira a una vida mas sedentaria con sus necesidades al alcance de la mano, algo que hoy en día es indispensable, por lo tanto el deseo común es lo que nos dará el correcto filtro para escoger el lugar de emplazamiento de esta nueva ciudad. Un ejemplo puede ser la ciudad de Antofagasta habitadas por Changos que eran recolectores de mariscos, dándonos a entender por qué la ciudad de Antofagasta no tiene playa y solo rocas.

Entonces nos preguntamos: ¿Por qué queremos vivir en la ciudad? Pues la respuesta recae es la convergencia de ideas y deseos de este grupo de personas que podrían ser las abejas o los Changos, la ciudad tratara de canalizar todos nuestros deseos como habitantes, dándonos un confort para el vivir. Llevándolo al plano de ciudad contemporánea y desde un punto de vista de estudiantes, existirán ciudades infinitamente ricas para aprender, la multiculturalidad está al alcance de la mano. Ciudades que abarcan millones de habitantes podrán ofrecernos experiencias de todo el mundo. Este sería otro ejemplo de deseo común.

Pero ahora nos enfrentamos con choques de deseo y como se desenvuelve aquella problemática. La división de sectores por ideales, formas de vivir y deseos no es algo nuevo, son motivos suficientemente fuerte para generar divisiones, pero ¿Qué se hace cuando comparten el mismo espacio? ¿A quién le pertenece la ciudad? Mi apreciación personal es que existen dos respuesta para esta última pregunta, la primera va enfocada a ciudades globalizadas e interconectadas con otras ciudades como es el caso e Santiago o Antofagasta (dejando de lado el centralismo económico que tiene Chile) para este caso, no existe un dueño real, el espacio de la ciudad se ha vuelto tan heterogéneo que no sería justo atribuirle mayor propiedad a un grupo. Por el otro lado, existe ciudades que no alcanzan niveles tan altos de conexión entre otras ciudades y tienen habitantes que han desarrollado una localidad de mayor magnitud, es el caso de Chiloé o de Valparaíso, entre otros, donde la regionalización es influyente en los habitantes, dándonos como producto una mayor profundización de la auténtica cultura de la zona en donde hablamos. Desde ese punto de vista si podemos atribuirle la propiedad a estos habitantes, de esta forma la cultura original se seguirá potenciando en vez de dispersarse como podría ser una ciudad con niveles altos de globalización.

 

 CBC